Me alegra que el nuevo estandarte de la roja sea un catalán que juega en el Barça. Y, por favor, que nadie se tome estas palabras como apología del nacionalismo, porque como ya sabe el fiel lector de este mi blog, yo no converjo con esas ideologías. Simplemente, me contenta que Xavi, el nuevo motor de la selección, el jugador que quiere tirar del carro y también, porque no decirlo, aquel que fue criticado por llevar las medias mal dobladas, ahora se reivindique como el buque insignia del juego de esta España de Luis.
Cuando escribo estas líneas, Xavi pone, tras jugadón personal, el 1-0 ante EE.UU. En fin, espero que los periodistas que antes se fijaban en si el de Terrassa sentía o no los colores según como se ponía las medias, ahora no se atrevan ni a comentar lo bien que juega el catalán, que también español. Y es que en esta España, les guste o no a algunos, todo debe pasar por los pies de Xavi.
publicado también en Debate21
Cuando escribo estas líneas, Xavi pone, tras jugadón personal, el 1-0 ante EE.UU. En fin, espero que los periodistas que antes se fijaban en si el de Terrassa sentía o no los colores según como se ponía las medias, ahora no se atrevan ni a comentar lo bien que juega el catalán, que también español. Y es que en esta España, les guste o no a algunos, todo debe pasar por los pies de Xavi.
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