Dos décadas después, el pájaro blanquiazul alzó sus alas y voló hacia Glasgow buscando, por fin, ese trofeo que palpó con las yemas de los dedos en Leverkussen a finales de los '80. Esta vez, más de lo mismo, el sueño quedó en una simple palpación. Durante cinco minutos soñaron en aquello que merecieron casi todo el partido, hasta la expulsión de Moisés...que abrió las aguas de la portería de su equipo con esa fatídica tarjeta roja.
Han sido los únicos que no han perdido ningún partido en toda la UEFA. Pero claro, esto no es una liga regular, así que hay que dar el do de pecho cuándo es necesario, sin tiempo a rectificar. Ellos sí lo han dado, y es aquí donde creo que la historia se ceba con los pericos. En Leverkussen tuvieron 45 minutos de "empanda mental", pero hoy ni un error. Así que recurriré a razones irracionales (curiosa paradoja) para justificar este desplome perico. Del Nido, con sus rezos a todos los santos gitanos que devota (los mismos que le ayudan a salvarse de la justicia por el caso Malaya), consiguió que Palop hiciera lo imposible marcando de cabeza en el último minuto en octavos de final y hoy, que de nuevo el portero parara tres picotazos desde los 11 metros de los blanquiazules. Y es que quizás, Del Nido deberá santificar a Palop y llevarlo en brazos en la cofradía de 2008, allá por abril-mayo...Cuando, por deseo propio, espero que el equipo de Heliópolis no aspire a nada y el Español pueda volver a soñar con aquello que tanto anhela. ¿O no es verdad que a la tercera va la vencida?
