No intento originar ninguna serpiente “de verano”, simplemente voy a exponer algo que estoy observando últimamente en el mundo del fútbol que me huele a chamusquina. Se trata de las ayudas arbitrales al Sevilla. Pensarán muchos ahora que por un penalti inventado contra Osasuna en el último minuto no puedo crear alarma. Bien, a ellos les diré que contra el Denia pasó lo mismo, ya que el árbitro se sacó una pena máxima de la chistera en el descuento para que los de Nervión pasaran ronda. ¿Por dos penaltis alzo el grito al cielo? Sí. Verán.
El Sevilla empezó muy mal la temporada. Varios factores (fallecimiento de Puerta, el escándalo con Alves…) no permitieron a los hispalenses enfocar el nuevo curso con la calma necesaria. Cuando se dieron cuenta, ya tenían la Liga perdida, y hasta los puestos de Champions complicados. Si a eso le sumamos que, encima, casi quedan eliminados de la Copa en primera ronda contra un “segundón”, la catástrofe no hubiera tenido nombre para el creído de Del Nido.
No sé yo, pero parece que alguien está interesado en que el mejor equipo del mundo (por estadística, no por otra cosa) esté arriba como sea. Y si creen que lanzo campanas al vuelo, ya iremos viendo como transcurren las jornadas y si al Sevilla le cae algún regalito más de ese señor que viste de negro, pero que debajo lleva una camiseta blanca.
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