REM no ofreció su mejor concierto en su retorno. En parte, es lógico si tenemos en cuenta que hacía meses que no tocaban juntos y que uno de ellos, Eto’o, acaba de salir de una lesión; Ronaldinho no está en su mejor momento, y Messi tiene que lidiar con tres o cuatro defensores cada vez que toca un balón. Pero, más allá de su actuación, la cuestión es si Rijkaard hizo bien al alinear esa delantera o no.
Mi opinión es que fue algo precipitado, pero quizás fue una decisión más política que futbolística, de esas que solo se pueden tomar en el Madrid o en el Barça. El escenario invitaba a que REM tuviera una buena actuación y a que no decepcionara, aunque al final se mostrara poco afinado. Por eso, en la siguiente jornada, contra un Valencia herido es mejor que REM descanse y siga encontrando el tono en los ensayos semanales (aquellos en los que la “R” no suele acudir).
Para el partido de Mestalla yo me plantaría con los teloneros que tanto han gustado últimamente. Son la computadora de la cantera IBM (Iniesta, Bojan y Messi), aquella que ha ofrecido espectáculo cuando debía y oficio cuando la situación lo requería. De mientras, REM debería ir afinando sus instrumentos. Sé que algún día volverán a dar el do de pecho.
REM todavía desafina
6 golesTalento de casa. Disciplina del Este
12 goles
Probablemente, Bojan Krkic represente el mejor futbolista de la próxima década. Es esta una sentencia arriesgada, quizás precipitada, pero varias causas me llevan a estar seguro de lo que digo. Este chico de Linyola (Lleida) encarna el mejor talento del fútbol de aquí, para complementarlo con la disciplina y la lucha de allá, del Este, de la Serbia natal de su padre.
Descaro, atrevimiento, dribbling, visión de juego y gol, mucho gol, es todo lo que tiene Bojan. Ya la primera vez que lo vi jugar, vislumbré una mezcla de Messi y Ronaldo (el que tenía que ser el quinto elemento del fútbol), una soltura impropia de edad tan temprana, un descaro que luego ha parecido ser real, cuando jugando con el primer equipo ha sido capaz en varias ocasiones de probar chutes lejanos que no han ido ni a portería. Pero es ahí, en esas acciones, donde Bojan demuestra que quiere y puede ser un grande. Porque a diferencia de Dos Santos, que también derrocha calidad, él tiene ese gen de atrevimiento del Este que le ha dado su padre, pero también esa responsabilidad y esa dureza que reina por los Balcanes. Krkic no se amedrenta para nada. Crece a pasos forzados.
Talento de casa. Disciplina del Este. Así es, así será el mejor jugador que nos está deparando el fútbol. Aquel que solo tiene que crecer unos centímetros y ganar masa muscular, pero para eso hay tiempo. El mismo tiempo que tienen ustedes para aprender a pronunciar su apellido. ¿Se atreven?