Uno de los primeros pasos que hay que dar en la vida para llegar lejos es el de la humildad. El de reconocer las limitaciones. España, aquel país de pandereta en el que nunca pasa nada, no solía actuar así. Hasta hoy, hasta esa Eurocopa. Pero, ¿cómo se ha conseguido esta cura de humildad?El primer paso fue ir dejando a Raúl fuera de la selección. Y no porque fuera él, sino porque Raúl representaba una presión mediática para un entrenador que, por muchos goles que marcara el 7, nunca lo vio jugando en su esquema ideal.
El segundo paso llegó hace unos meses cuando Aragonés, tan Sabio él, nos dijo a todos que no éramos, ni de lejos, los favoritos. Y lo afirmaba entre una gran verdad y una inmensa mentira. Ni somos tan malos, ni tampoco tan buenos. Pero claro, somos tan débiles mentalmente que es mejor andar con pies de plomo y con sobreaviso.
El tercer paso se llamó Güiza. No por el jugador en sí, sino por lo que representaba llevar a un Europeo a alguien que, pese a los 27 goles marcados, es considerado un jugador mediocre. Pero para Luis, en la mejor versión de Mecano, lo que digan los demás está de más. Así que el jerezano fue convocado, de momento ha jugado cuatro ratitos y ha respondido con dos golitos y pa' la final. Cosas de la humildad...
publicado también en Debate21







