...y el chocolate bien espeso

6 goles

Gusta mucho al gremio periodístico hacer enfadar al Sabio de Hortaleza. Saben de él que saltará a la mínima, que dará ese titular de portada tan esperado y que su cara se podrá congelar en una instantánea tan inédita como perfecta a ojos del lector.

El último capítulo de Luis y los medios se rodó en Onda Cero. Allí el seleccionador no pudo resistir las constantes preguntas, ya sobadas, sobre Raúl. Consecuentemente, explotó. Reacción que me pareció humana, lógica y comprensible. Luis, con cierta edad ya, dice las cosas claras y toma el chocolate bien espeso. Le da igual quien esté delante. Él enviste, y si se quieren apartar, que se aparten.

Después de este enésimo affair Aragonés, desconozco si los medios seguirán hurgando en la herida o dejarán que cicatrice. Sea lo que sea, Luis seguirá siendo víctima de la prensa rosa deportiva, aquella que ante tanto ruido no supo distinguir lo mejor que dijo el Sabio: “No vamos a ganar la Eurocopa, aunque a mí me toque convencer que sí lo haremos”. Por fin alguien lo dijo. Por fin, quizás, la ganemos.

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¿Qué pasaría si…

3 goles


…el Barça ganase a Osasuna este domingo y el Madrid perdiese en casa del Almería? Que los de Rijkaard se pondrían a seis puntos de los blancos, ergo los azulgrana hubieran recortado un punto al Madrid ya en esta segunda vuelta. Y en solo tres partidos. Esto significaría que ambos equipos podrían seguir un ritmo parecido de puntos hasta la antepenúltima jornada, en la que el Barça debería asaltar Madrid y ganar aunque fuese por la mínima. Quedarían entonces seis puntos en juego, los azulgrana estarían a tres del título (suponiendo que si ambos empatan en goal average particular, el Barça gana en el general, como suele pasar) y todo estaría en juego.

Dos partidos, seis puntos y una Liga en juego. Lo dicho. Y he aquí que aparecen actores invitados al desenlace de esta tragicomedia. Son el Mallorca, que visitará el Camp Nou, y el Murcia, que esperará a los de Rijkaard con el descenso en juego. En el otro bando, los de Schuster visitarán La Romareda, un campo maldito para el Madrid, y recibirán al Levante, posiblemente ya descendido. A todo esto, el Barça estará obligado a ganar los seis puntos, factible; mientras el Madrid deberá sacar cuatro puntos para bicampeonar, también factible. Dentro de tanta factibilidad, siempre puede haber sorpresas. Porque este deporte las tiene. Por eso confío en que el desenlace con el que yo sueño acabe siendo una realidad. Empiecen ustedes a idear el suyo.


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Chamusquina en Nervión

7 goles

No intento originar ninguna serpiente “de verano”, simplemente voy a exponer algo que estoy observando últimamente en el mundo del fútbol que me huele a chamusquina. Se trata de las ayudas arbitrales al Sevilla. Pensarán muchos ahora que por un penalti inventado contra Osasuna en el último minuto no puedo crear alarma. Bien, a ellos les diré que contra el Denia pasó lo mismo, ya que el árbitro se sacó una pena máxima de la chistera en el descuento para que los de Nervión pasaran ronda. ¿Por dos penaltis alzo el grito al cielo? Sí. Verán.

El Sevilla empezó muy mal la temporada. Varios factores (fallecimiento de Puerta, el escándalo con Alves…) no permitieron a los hispalenses enfocar el nuevo curso con la calma necesaria. Cuando se dieron cuenta, ya tenían la Liga perdida, y hasta los puestos de Champions complicados. Si a eso le sumamos que, encima, casi quedan eliminados de la Copa en primera ronda contra un “segundón”, la catástrofe no hubiera tenido nombre para el creído de Del Nido.

No sé yo, pero parece que alguien está interesado en que el mejor equipo del mundo (por estadística, no por otra cosa) esté arriba como sea. Y si creen que lanzo campanas al vuelo, ya iremos viendo como transcurren las jornadas y si al Sevilla le cae algún regalito más de ese señor que viste de negro, pero que debajo lleva una camiseta blanca.

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De las Flores venenosas al tulipán descolorido

5 goles

Soler ha sido, o está siendo, el gran y único culpable de todo lo que pasa en el Valencia, club complicado y conflictivo por excelencia. Es sabido por todos que sus relaciones con Quique no eran buenas desde hace tiempo, y ahí llegó el primer error: mantenerle cinco meses más en el cargo, sabiendo de antemano que lo acabaría echando fuera, antes o después. Aguantar a Quique en el banquillo fue una medida fácil, de miedoso, de mal presidente. Y así le salió la jugada de bien.

Echó al de los Flores cuando iban en posiciones de Champions y con opciones de pasar ronda en la Copa de Europa. ¿Había entonces razones técnicas para destituir al entrenador? No las había. Los únicos argumentos válidos eran las malas relaciones entre ellos, que Soler, masoca él, quiso alargar…hasta que se perdieron un par de partidos y mató a esa flor venenosa. Bien, venenosa para él.

Quedaba entonces un espacio por cubrir, el de Quique. Y Soler pensó en un entrenador con buena fama, pero con poca experiencia en situaciones complicadas (no deportivas, sino directivas). Llegó Koeman, y con él la debacle. El holandés prometía ser un bonito tulipán, más cerca al buen fútbol que Quique, y con una cierta autoridad. Pero la historia se ha ido escribiendo de otra manera. Desde los Albelda, Cañete y Angulo hasta Fernndes, pasando por la desorganización táctica (¿Arizmendi de lateral?). Vamos, que Soler plantó un tulipán, sí, pero descolorido. Quizás porque Koeman no sabía tanto como se creía. Pero quizás también, sino más bien seguro, porque Soler plantó tulipanes donde antes había Flores venenosas, tanto que él veneno no marchó con Quique, se quedó, y Koeman lo está sufriendo en sus carnes.

Solo un consejo, Soler. En otra ocasión, o lo echas antes o al final, pero nunca dejes nada a medias tintas. Pasa factura. Lo sabes.

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Prensa resultadista

7 goles

Sigue la prensa con sus teorías resultadistas sobre el Barça. Sigue, y seguirá haciéndolo siempre que los azulgrana ganen un partido por la mínima. No digo yo que este sea un Barça espectacular ni derrochante de buen fútbol por los cuatro costados del campo, pero de aquí a tacharlo de resultadista, va un buen trecho.

A día de hoy, los de Rijkaard juegan a tener el balón, a buscar el gol. Quizás, a diferencia de hace dos años, este Barça no mueve tan rápido el balón y si ha de dormir el juego pues lo duerme. Otro factor importante es que en frente siempre hay un rival, un rival que cada vez conoce mejor a los azulgranas, por eso sabe taparle los espacios, cerrarle los huecos hacia portería, vamos, complicarle el buen juego.

Pero hagan ya lo que hagan los hombres de Rijkaard, la prensa y el entorno seguirá calificando a este equipo de pragmático, aburrido, ramplón, resultadista…y todo aquel adjetivo que transmita rechazo. A todos ellos, les pregunto que es jugar a fútbol. ¿Es lo que hace el Madrid?, ¿Es el juego de patio de colegio de los campos de la Premier?, ¿Estamos hablando de catenaccios del calcio? Cuando me respondan a estas tres cuestiones, quizás se dicen a sí mismos que el Barça no es tan resultadista como pregonan.

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Y probarás de tu medicina…

7 goles

Uno no conoce de sus males hasta que los sufre en primera persona. Esto mismo es lo que le pasó al Madrid en el partido de Copa en el Bernabéu contra el Mallorca del profe Manzano. Y es que hasta diez claras, clarísimas, ocasiones de gol tuvieron los de Schuster, que por primera vez no fueron eficaces ante puerta. Quizás porque Raúl era ayer Saviola y Van Nistelgool se encarnaba en Higuaín, pero no existen excusas de esta índole en un equipo que es líder, de momento, del torneo de la regularidad, en el que la mejor plantilla suele llevarse el gato al agua.

Tampoco es que el Madrid jugara ayer un fútbol total digno de la Holanda de Cruyff, simplemente las circunstancias y un Mallorca “echau pa’tras” le obligaron a avasallar la portería de Moyá (un pequeño Casillas ayer) hasta la saciedad. Pero no fue posible el gol. El Madrid no supo ganar atacando, porque este equipo está hecho para vencer defendiendo. Primera y única regla del ajedrez. Un ajedrez en el que ayer fallaron una torre (Cannavaro, que dio medio gol a Ibagaza, sin menospreciar el toque sutil del Caño), y dos peones (Saviola e Higuaín, las infantería del Madrid ayer, pero las piezas más débiles). Y jaque-mate gritaron los baleares, que provocaron que el Madrid probara de su propia medicina. Aquella que produce impotencia, rabia, sensación de injusticia…Esa que los merengues iban proporcionando hasta día de hoy a todo equipo que se enfrentara a ellos, pero que ayer se autoaplicaron. Y es que el fútbol, a la larga, pone cada cosa en su sitio.

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Tití es así

11 goles

Parece que el 2008 ha traído a la parroquia culé el verdadero Henry. Aquel que juega vertical, que recorta, que se escora buscando el pase al segundo palo…Henry no es mucho más que todo eso. Ni falta que nos hace.

Estoy convencido de que mucha gente esperaba que Henry fuera una versión afrancesada de Ronnie. Pero Tití no estaba entre los tres mejores del mundo hace dos años por tener un juego espectacular ni lleno de florituras. No. El buque insignia de la última década del Arsenal juega a ritmo de violines, lento, muy lento, pausado, amortiguado. Él no va, no encara, él espera…y cuando el defensa llega, entonces Tití se saca una nota de la chistera y sigue afinando su violín. No le hace falta mucho más. Pero no solo espera a los rivales, sino también al balón. Su ego es demasiado grande, y solo él sabe que el balón le quiere tanto que le acabará llegando. Por eso Henry juega en una nube, flotando. Sin hacer grande movimientos, sin buscar dribblings imposibles.

El césped es la partitura, el balón su violín y él el músico. Les tocará lo que quieran, cuando quiera y cómo quiera. Pero siempre suave, muy suave, sin espectacularidad. Porque recuerden que es francés y refinado, y lo brusco no lo conoce. Para él solo existe el orden, desprecia el caos. Por eso Tití no podría tocar otro instrumento que no fuera el violín.

Muchos dirán que sí, que le da muy bien al violín, pero que no ven aquel Henry que decidía los partidos en Londres jornada tras jornadas. A todo ellos, dos cosas: Henry ya no tiene la velocidad de antaño. La otra es que el galo juega ahora para un equipo, y antes un equipo jugaba para él. No le pidan tanto desgaste. Dejen que sus notas fluyan lentamente por el Camp Nou. Disfruten de sus pausadas melodías. Degusten con paladar francés cada paso, cada quiebro, cada fino toque de Tití. Porque él es así. Y él lo sabe, por eso una vez le espetó a un árbitro después de marcar un golazo: ¿Es suficiente? Sí, Tití, lo es.

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De vellocinos de oro a ovejas negras

4 goles

Como cambian las cosas, como mutan las personas. Llegaron como los vellocinos de oro que debían cambiar la historia de un club que se iba a la deriva deportiva y económica. Salieron muy bien, mejor de lo esperado. Lana de alta calidad para dos brasileños que rápidamente se convirtieron en vacas sagradas. Uno por su actitud dentro y fuera del campo. El otro por ser el mejor del mundo. Les hablo, como ya sabrán, de Deco y de Ronnie.

Juntos crearon el mejor ataque del mundo, y juntos también se han ido abajo. Su lana ya no cotiza como cuando llegaron. Su importancia dentro del vestuario ya no es la de una vaca sagrada. Ahora, ambos son ovejas negras. De esas que siempre estorban en el rebaño, pero que causan un cierto respeto. Un respeto que se ganaron hace un par de temporadas cuando ellos encabezaban la manada, la guiaban, le daban sentido. Pero poco a poco se fueron quedando atrás. Se sintieron tan importantes que ya no miraban a sus espaldas, no les importaba lo que hicieran los otros. Solo tenían ojos para ellos. Hasta que un día se dieron cuenta de que habían sido superados, que su valor ya no era el mismo que antaño.

Ahora es cuando Deco y Ronnie están alejados del equipo. Porque ellos han querido. Por su ego, por su acomodo, por morir de éxito. El alto precio que hay que pagar cuando estando tan arriba, uno no recuerda que había más abajo. Quizás tengan que ser sacrificados, quizás aún puedan dar buena lana. Lo que está claro es que han perdido mucho tiempo. Y el tiempo es oro. Y de oro era el vellocino…de oro eran ellos.

¿Cuántas veces sonará en Austria-Suiza?

2 goles

Viva España!
Cantemos todos juntos
con distinta voz
y un solo corazón

Ama a la Patria
pues sabe abrazar,
bajo su cielo azul,
pueblos en libertad

¡Viva España!
desde los verdes valles
al inmenso mar,
un himno de hermandad

Gloria a los hijos
que a la Historia dan
justicia y grandeza
democracia y paz

Así se gana la Champions

4 goles

Jugar competiciones del KO no es nada fácil. Estas no requieren de calidad, sino de orden, picardía, eficacia…vamos, de todo aquello que los jugadores del Barça no tienen por naturaleza. Pero a veces toca hacer esfuerzos, como cuando Eto’o jugó de falso lateral contra el Milán los últimos quince minutos en esas semifinales de la Champions. Y ayer contra el Sevilla se volvió a ver esa gota gorda que cuesta de sudar pero que convierte en grande a un equipo. Por eso me gustó el Barça, porque supo jugar un partido de eliminatoria. Decidió que quería llegar al Camp Nou con el empate a uno y así fue. Por eso, por esfuerzo.

Con una primera parte casi perfecta hasta el gol, y con una segunda mitad en la que tocaba defender el empate sin abandonar un estilo de juego propio, los de Rijkaard consiguieron dejar la eliminatoria muy favorable para el Camp Nou. Pero aunque soplen vientos azulgranas el martes que viene en Barcelona, el rey de Copas debe seguir con ese nervio que ha mostrado en Nervión. Con esa sangre de competitividad que ya nadie recordaba. Con esas faltas técnicas y esas pérdidas de tiempo con las que el Barça se siente incómodo, pero que son condición sin ecuanum para querer tocar la gloria.

Los de Rijkaard hoy han cumplido con estos requisitos. Ya se sabe que un palomo no hace verano (Cruyff dixit), pero si esta actitud se contagia partidos tras partidos…llegará un partido en que el Barça se verá levantando una Copa, y no por casualidad, sino por saber sufrir.

Resulta que...

5 goles

…El Barça ahora es un equipo resultadista. Pero todo esto no viene por el partido efectivo y sin florituras que jugó en Mallorca, no. Esto es consecuencia directa de una palabra que dijo Eto’o. Esa palabra fue: Ganar.

Ganar es lo único que vale en el fútbol, eso dijo Eto’o. ¿Novedad? No. Si encima vas mal en la Liga, todavía debes exigirte ganar más. ¿Novedad? Ninguna. Entonces, ¿qué quiere la prensa y el entorno? Pues herir al Barça, quizás sin querer, pero lo hieren. Y es que siempre se ha dicho que en este club, el enemigo está en casa.

Para muestra un botón. En la edición de la Champions 2005, el Barça cayó ante el Chelsea. En esa ocasión se culpó al Barça de no tener oficio, de no saber ganar los partidos. Un año después, el Barça pasaba a la final de París después de defender durante quince minutos un 0-0 con Eto’o prácticamente de lateral. ¿Reacciones? Pues críticas por esos quince minutos que dieron al Barça el pase a esa gloriosa final.

No sé, pero si la prensa no existiera, este club sería más grande. No tengo dudas. Como tampoco tengo dudas en este debate sobre el resultadismo: El Barça en casa seguirá dando espectáculo, fuera seguirá ganando, empatando o perdiendo jugando en la mediocridad; pero siempre respetando ese fútbol control que nunca ha abandonado, ni en Mallorca, por mucho que algunos quieran.

Malditas trabas del entorno

11 goles

Buscará la prensa mierda donde no la hay. El entorno encontrará argumentos para destruir un proyecto al que, por mucho que no lo crean, le queda vida.. Los rivales se aferrarán al resultado contra el Alcoyano para confirmar el mal momento de los culés.

Pero yo no entiendo que ganan algunos convirtiendo un grano en una montaña de polvo. Para mí el Barça está en octavos después de jugar un partido intrascendente con la mitad de suplentes y gente de la cantera. Bien es cierto que si podemos realizar una lectura particular del encuentro en sí, este no sirve, en absoluto, para llevar a cabo ningún análisis de en qué momento físico, moral y formal están los de Rijkaard. Eso lo veremos el sábado contra el Mallorca. De mientras, no hagan amarillismo, que trae mala suerte.